Skip to main content

Misioneras de María
XAVERIANAS

Podcast

Donde está tu tesoro, está tu corazón


La lectura de este domingo es una colección de varias parábolas. En unas de ellas se habla de la noche, que es el enlace con la primera lectura. Vamos a ver las parábolas:

*Los pequeños del Reino. Jesús va a comparar a su grupo con un pequeño rebaño, al cual se le confía el establecimiento del Reino. Es de ese grupo de donde va a surgir el nuevo pueblo, una nueva manera de vivir y entender la vida porque se basarán en las enseñanzas de Jesús, que viene con la propuesta de dar un renovado estilo a las relaciones entre los seres humanos: Consíganse unas bolsas que no se destruyan y acumulen en el cielo un tesoro que no se acaba, allá donde no llega el ladrón ni carcome la polilla.

El acento de Jesús al dar sus enseñanzas al pequeño grupo, es sobre la manera de relacionarse entre ellos y con los demás, compartiendo los bienes: den limosnas. A eso se refiere el evangelio de Lucas cuando habla de ello, es decir, no son las pocas monedas que se dan, sino al compartir lo que somos y tenemos. Es una forma distinta a la manera de pensar que los griegos habían impuesto en aquella zona, basado en acumular, en concentrar bienes como condición para ser felices, como el rico del domingo anterior que no pudo gozar de lo que tenía. 

El contraste con la mentalidad que reinaba en Egipto era la actitud que Lucas expresa en el pasaje de Zaqueo, que comparte el 50% con aquellos que había defraudado. Esa actitud es la que agrada a Dios, y es de esa manera que el Reino va a crecer y se va a manifestar. Esa riqueza de corazón no se echa a perder, ni pierde su valor, ni puede ser robada.

*Estén alertas. Es como un segundo tema: estén listos, con la túnica puesta y las lámparas encendidas.Estar listos… es la actitud de los seguidores de Jesús. Es lo mismo que se les pidió aquella noche a los hijos de Israel cuando iban a salir de Egipto, de aquella brutal esclavitud en que vivían (Ex 12,21). Era la noche de su liberación definitiva donde se pusieron todos listos para seguir la señal de salida, el paso para una nueva vida. Eso se les está pidiendo a los seguidores de Jesús: estar listos para no perder la oportunidad.

Este grupo representa a los siervos de esta parábola que esperan la llegada de su Señor. No saben la hora, pero él va a llegar. El señor que viene es muy especial, porque a los que encuentre haciendo su deber los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá. ¿Quién es ese Señor? Es Jesús, el maestro, el que viene a hacer una nueva propuesta de vida a la humanidad. Pero es necesario ver, aun en la oscuridad de la noche, los signos de ese Reino que llega, hay que descubrirlos, hay que construirlos. En eso va a consistir la felicidad de los cristianos: felices ustedes si llega a media noche o en la madrugada y los encuentra en vela. Estén atentos también porque el ladrón puede aparecer en cualquier momento. Jesús declara dichoso al que sea encontrado trabajando, poniendo todo su empeño y sus esfuerzos en la construcción de esa sociedad nueva que tiene que inaugurar la presencia del Reino. Si nos visitara el Señor ahora, ¿cómo nos encontraría? 

*El servicio. Pedro pregunta: Señor, ¿nos estás contando esto sólo a nosotros o es para todos? Aunque Jesús no responde directamente, si cuenta la parábola del administrador fiel y responsable, aquel que, a su debido tiempo, estando al frente de la casa, va a cumplir con lo que se le confió. La vigilancia se transforma en servicio. Esta es una luz considerable para todos nosotros. La vigilancia no es en definitiva una acción policiaca sobre la actividad del grupo de apóstoles, sino la prontitud para servir en la comunidad, como siempre lo hizo Jesús.

El administrador fiel no se presenta con documentos, leyes, títulos sino con aquella característica del Señor, de estar siempre atento para servir a los demás. Tampoco se pone a crear relaciones de prepotencia, de abuso de poder, porque sabe también de la sentencia drástica que les dio el Maestro: El Señor lo expulsará de su casa y le hará participar del destino de los infieles. La enseñanza es pues, muy clara.

En el fondo, Lucas que escribe el evangelio, tiene como objetivo de que los cristianos no pueden ser imitadores de los escribas y fariseos, los que, aun sabiendo la ley al detalle, ellos se habían “adueñado” de su interpretación para beneficiarse, desviándose del sentido que los profetas le habían dado. Por otro ladoa quien mucho se le dio, mucho se le exigirá. El grupo de Jesús es privilegiado en conocer los secretos del Reino, pero también se les exigirá más que a los demás. 

Pero no deben tener miedo de esa exigencia, porque es voluntad del Padre que por ellos venga el anuncio y que el Espíritu de Dios está en su corazón para guiarlos e iluminarlos en todo momento. Conociendo la voluntad de Dios, su Palabra, los signos de su presencia y de su Reino… van haciendo que dentro del corazón vaya creciendo el tesoro más valioso de la vida, al que nadie podrá acceder para robarlo o destruirlo: porque donde está su tesoro, allí está su corazón.   

  • Gerardo Custodio, sx
  • 09 Agosto 2025
  • Visto 157 veces