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Misioneras de María
XAVERIANAS

Podcast

Jesús y Pedro se reconcilian


El cap. 21 de Juan es una parte agregada al cuerpo de su evangelio. Seguramente el texto surgió como respuesta a las problemáticas que había en medio de la comunidad, debido a la falta de identificación con la misión que recibieron. Esto lo refleja la lectura de hoy con la nula pesca y el rescate que hace Jesús de la lealtad de Pedro, al confirmar éste su disponibilidad de seguirlo. Estos dos momentos componen el evangelio de hoy.

 ¿Cómo superar la crisis?

La primera parte de este texto de Juan se desarrolla en el mar de Tiberiades. Este lago o mar tiene varios nombres: Galilea, Cafarnaúm, Betsaida. El nombre Tiberiades viene de Tiberio, emperador romano. La ciudad, a la orilla del lago, fue construida en honor del emperador. Luego el texto menciona a 7 discípulos juntos, número que significa plenitud, totalidad. Ellos son liderados por Pedro que deciden ir a pescar. ¿Por qué sólo 7? Eso muestra la posible división o desánimo del grupo, o también el poco entendimiento de lo que es la misión. Ellos fueron llamados a ser “pescadores de hombres” y ahora están pescando en el mar. El mar significa precisamente las naciones paganas a las que ellos deben salir para dar su anuncio.

Los 7 están tratando de pescar algo en medio de una noche de escasos frutos. La comunidad cristiana así llegó a sentirse con la muerte de Jesús: con las manos vacías. La noche simboliza la ausencia de Jesús, pero al hacerse de día… la luz ilumina al mundo… sin mí nada pueden hacer… todo va a cambiar. Una persona o una comunidad puede pasar por tiempos difíciles, pero la lectura dice: “que iba amanecer”, es la nueva realidad inaugurada por la resurrección, es decir, la esperanza ya está a la vista.

Sin la resurrección la misión de los apóstoles no es entendible, ¿para qué una misión sin esperanza, sin futuro? Los discípulos no sabían que era Jesús resucitado el que estaba en la orilla de la playa. La palabra y la presencia de Jesús va a cambiar la situación, sobre todo al comenza a hacer lo que él les dice, porque van a recoger una gran cantidad (multitud) de peces.

Cuando se dan cuenta que es el Señor todo va a tomar sentido. El discípulo amado lo reconoce de inmediato. Sólo uno de los 7 tiene la sensibilidad de “reconocer a Jesús” al momento, es decir, la fe de Juan tiene mayor claridad que la de Pedro. La red se va a llenar y esa sorprendente pesca manifiesta que la misión tendrá frutos. Cuando se pone en práctica la opción por Jesús las cosas serán distintas para la comunidad, pero es fundamental reconocer a Jesús para poder hacer lascosas en su nombre.

La misión entonces sí tiene sentido. Superadas las dificultades de incertidumbre y desánimo, las acciones de Pedro son el camino a seguir: él se viste (que hace alusión al servicio, como Jesús que se amarró la toalla para servir) y enseguida se arroja al mar (que es una manifestación de enfrentar los riesgos). Pedro aún no se reconciliaba con Jesús, a quien negó, y al negarlo a Él, también negó su propuesta porque no quería dejarse lavar los pies ni quería ver al “Jefe” lavando los pies de los demás.

Al llegar a la playa, los discípulos ven los detalles que Jesús tiene preparados para ellos: pescado en las brasas y pan (hace alusión al cap. 6 sobre el pan de vida). Pero les pide algo de su trabajo, de lo que ellos han pescado. Pedro sube a la barca y arrastra la red a tierra. ¿Cómo es que puede solito hacer eso? ¿De dónde le salió tanta energía? Eran 153 pescados, lo que significa segúnsan Jerónimo, el número de especies de peces conocidas por los griegos en ese tiempo. Esto aplicado a la comunidad, significa que, en el nombre de Jesús, es capaz de reunir a todos los pueblos en torno a sí sin sufrir rupturas (la red que no se rasgó).

 La vocación de la comunidad es comunión con Dios y solidaridad con los demás

Una vez que reconocen a Jesús se recupera el ambiente de confianza, y es así que va a darse la reconciliación. Pedro, que había negado tres veces a Jesús, es llamado a profesar y confirmar su amor y fidelidad tres veces. Donde hay amor hay futuro y existe la cualidad esencial para el liderazgo cristiano. Jesús le predice a Pedro de qué manera va a seguir los pasos de su maestro: hasta la cruz.

De aquí se van a desprender las condiciones para seguir a Jesús. Esas condiciones se resumen en la pregunta a Pedro. ¿Simón, me amas más que a todos estos? Son tres veces la misma pregunta con sus respuestas, que corresponde al mismo número de negaciones. Este evangelio no menciona que Pedro llora de arrepentimiento como lo hace Lucas. Jesús pide un amor incondicional y ese amor se va a concretar en la vida de Pedro para prolongar las obras de Jesús como pastor y encargado de cuidar la puerta. Pedro entra por la puerta que es Jesús, para que por ahí sepa conducir a las ovejas llevándolas a Jesús.

Jesús toma la iniciativa para comer juntos: vengan a comer=la eucaristía. Comiendo juntos ya no sienten la necesidad de preguntarle quien es él porque ya saben la respuesta. Ya no habrá más dudas ni más preguntas sobre la identidad de Jesús. La experiencia cercana de Cristo resucitado quedará marcada en ellos para siempre.

Esa confirmación de Pedro lo llevará a dar su propia vida por Jesús extendiendo sus brazos. De hecho, extender los brazos es una alusión al gesto de los condenados a morir crucificados cuando cargaron el travesaño hasta el lugar de la ejecución. La vocación del discípulo es seguir a Jesús “camino, verdad y vida”. Siguiendo a Jesús la vida toma otro significado porque se encamina hacia su plenitud.

  • Geraldo Custodio
  • 03 May 2025
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