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Misioneras de María
XAVERIANAS

Podcast

Un camino de cruz, identidad y salvación


Jesús se encuentra hablando con sus discípulos. La cuestión es saber: ¿Quién dice la gente que soy? Y ustedes: ¿Quién dicen que soy yo? Ir descubriendo la identidad de Jesús es también descubrir nuestra propia identidad.

Pedro es quien toma la palabra y, delante de todos, dice: "Tú eres el Mesías". Jesús invita a guardar silencio y revela abiertamente el futuro que debe atravesar. Con franqueza, habla de su pasión y muerte, porque esa también es parte de su propia identidad. En el corazón de Pedro entra el miedo y la incertidumbre; por eso, habla con Jesús en privado y pretende adelantarse en el camino pascual de Jesús para disuadirlo. En ese momento, Jesús reprende a Pedro y le dice que debe ir detrás de Él.

Es entonces cuando Jesús incluye a la multitud en el diálogo y habla precisamente de lo que había encomendado a sus discípulos guardar en silencio: su identidad como Mesías. Esto ocurre después de hablar de la cruz, porque no se puede hablar de la identidad de Jesús sin la cruz. No hay verdadero seguimiento de Jesús sin el encuentro con el Jesús crucificado.

Jesús dice a la multitud: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga". Los verbos "renunciar", "cargar" y "seguir" son una invitación a hacer de nuestra vida una donación y entrega constante. El sentido de vivir una vida de entrega es incompleto sin el horizonte que Jesús señala: "El que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará".

Negarse a sí mismo no es un programa de ascetismo para el crecimiento personal, y tomar la cruz no es la resignación cotidiana ante nuestras dolencias humanas. Es la consecuencia de seguir a Jesús, y, por ende, es ser salvados por Él. Pretender salvarse a uno mismo genera solo miedo e incertidumbre, como aquella que sintió Pedro. Reconocer a Jesús como "El Salvador", quien nos redimió con su propia vida, infunde en el corazón la certeza de ser infinitamente amados. Vivamos con ese gozo que construye una vida plena y llena de agradecimiento.

  • Enriqueta Ayala
  • 13 Septiembre 2024
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