El extranjero parece venir realmente de lejos: ¿cómo es posible que ignore el evento ocurrido hace pocos días en Jerusalén? Los dos le resumen la vida de Jesús: ciertamente no es un "evangelio", una buena noticia, ya que terminó con una muerte infame y un entierro. Sin embargo... ¡algunas dudas persisten! Algunas mujeres regresaron del sepulcro hablando de una tumba vacía y un encuentro con ángeles... ¡Pero es demasiado poco para creer en lo imposible!
Lucas tiene en mente a nosotros, los que venimos después, a quienes no se nos muestra como prueba la tumba vacía, ni la visión de ángeles o de Jesús mismo, sino la Palabra. La fe en el Resucitado nace de escuchar las Escrituras y de los testimonios de quienes han visto las señales de su resurrección. El episodio de Emaús añade otra señal: el pan partido. Lucas nos indica la Eucaristía, el Pan partido, como el signo pleno de la resurrección de Jesús, de su presencia. De hecho, no dice que Jesús se haya ido, sino que se ha vuelto invisible a los ojos. Solo entonces esos discípulos, cuyos corazones ya ardían, adquieren ojos para ver, para reconocer. Y un valor nuevo.
Quizás, algún día todos hemos recorrido el camino de Emaús, el camino de nuestros sueños frustrados, más doloroso cuanto más habíamos creído en ellos e invertido en ellos. Regresamos a Emaús cuando dejamos caer los brazos frente a la extinción de una relación que creíamos eterna, frente a comportamientos decepcionantes de quienes nos importan, especialmente frente a nuestros propios fracasos en relación a nuestros ideales.
En el camino de regreso al punto de partida, cuando experimentamos una sensación de inutilidad, de vida desperdiciada, Jesús se nos encuentra y nos hace preguntas, nos deja hablar. Lo nuevo de Dios nace donde pensábamos que todo había terminado. Se trata simplemente de salir de nuestras zonas de confort, que pueden ser también nuestro regodeo en la decepción.
"He aquí que yo hago algo nuevo, ¿no lo percibís?". (Is 43,19). Jesús ha cambiado con su resurrección también nuestra historia y puede dar un resultado inesperado a nuestros viajes hacia la nada, llamándonos de vuelta, a la vida, a lo nuevo, a lo inesperado. ¿Estamos dispuestos a creer?
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Teresina Caffi
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23 Abril 2023
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