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Misioneras de María
XAVERIANAS

Narrar para celebrar

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31 Agosto 2024

¡Me emociona escribir para una ocasión tan importante como un jubileo! Es tiempo de alabanza, de compartir y de recordar con gratitud los tantos dones recibidos. ¡Cincuenta años de anuncio del Evangelio, ofrecido, compartido y aprendido en la cotidianidad de los eventos, junto a aquellos que Dios ha puesto en nuestro camino de misioneras! ¡Me siento parte de esta historia y de esta alegría! No es solo un recuerdo agradecido. Este próximo jubileo me ofrece la posibilidad de narrar lo que en mí ha obrado el encuentro con un pueblo.

Querido pueblo mexicano, acogiste lo mejor de mi juventud, de los años despreocupados de quien se encuentra por primera vez con la misión, con una nueva cultura, con un idioma por aprender, relaciones por tejer, amistades por construir, trabajo pastoral y animación misionera por organizar. ¿Qué habría hecho sola, sin todos aquellos que Dios puso en mi camino durante los diez años de permanencia en tierra Azteca? ¿Sin todos aquellos que dieron lo mejor de sí, para que yo aprendiera, conociera y me dejara guiar, incluso allí donde no había planeado ir, pero donde se me abrían horizontes de vida? ¿Hasta dónde habría llegado solo con mi racionalidad, sin “el cariῆo” que desde el principio experimenté, y que para mí se convirtió en acogida y hospitalidad sin condiciones, confirmando así lo que dijo san Juan Pablo II en ocasión de su segunda visita a México: “…es un pueblo construido a partir del corazón”?

Ahora no estoy físicamente en México, pero la riqueza de la experiencia vivida me ha convertido en lo que soy hoy, con el deseo de continuar compartiendo la alegría del Evangelio, de comunicar la riqueza del encuentro con otra cultura, la belleza de aprender cada día a caminar con un pueblo, de alegrarme cuando descubro que Dios no solo nos precede, sino que nos acompaña en cada momento de la vida y nos espera en el corazón de cada hombre y de cada mujer. Y entonces: “el Gracias” se convierte en la música del corazón que, como María, me hace cantar: “¡Mi alma glorifica al Señor!”.

Para este próximo jubileo, deseo que todos experimenten la alegría de sentirse amados por Dios, que es la experiencia que nos impulsa a salir de nosotros mismos para continuar encontrando al Señor en tantos rostros, personas y acontecimientos. A los jóvenes sedientos de belleza, de vida auténtica y de originalidad, les digo que Cristo siempre es el camino a seguir, porque con Él se es capaz de desobedecer a los propios miedos en nombre del Amor verdadero. ¡HASTA PRONTO!

Laura Littamé, mmx

Laura Littamè

Laura Littamé, missionaria saveriana dal 1996. Dopo gli anni di formazione e studio è stata destinata alla missione del Messico dove ha vissuto per dieci anni svolgendo il servizio di animazione missionaria con giovani e adolescenti. E’ rientrata in Italia nel 2012. Attualmente si trova nella comunità di Milano. Continua il servizio di animazione missionaria.