Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán
“¿Qué templo estás construyendo con tu vida?”
La Palabra de hoy nos arrastra —sin permiso— a una verdad incómoda:
Dios no está buscando paredes… está buscando corazones.
1) Un templo que hace brotar vida
Ezequiel contempla un templo del que brota agua viva. Esa agua alcanza lo más árido, lo más muerto… y lo sana.
Ese templo simboliza la presencia de Dios que se desborda hacia afuera.
Donde Dios habita, nace vida.
La pregunta no es si Dios está en nosotros,
sino si su presencia fluye hacia otros:
¿mis palabras sanan o hieren?,
¿mis decisiones crean vida o destruyen?
2) Somos templo — no metáfora, sino realidad
Pablo no se anda por las ramas:
“Ustedes son el templo de Dios y el Espíritu habita en ustedes.”
No se trata solo de honrar un edificio sagrado,
sino de vivir con conciencia de que cada fibra de mi cuerpo, cada emoción, cada pensamiento… es suelo santo.
Entonces…
¿Cómo estoy construyendo este templo?
¿Con verdad o apariencia?
¿Con misericordia o con indiferencia?
¿Con Cristo como cimiento… o con mi propio ego?
3) Jesús revoluciona la idea de Templo
En el Evangelio, Jesús purifica el templo porque lo habían convertido en negocio.
Pero después da un giro enorme:
“Destruyan este templo y en tres días lo levantaré.”
Hablaba de su cuerpo.
Jesús declara que el nuevo templo no es de piedra, sino carne.
Desde entonces, el lugar donde Dios quiere habitar es tu vida entera.
Entonces, si somos templo…
¿qué tendría que “volcar Jesús” dentro de mí?
¿Qué mesas, monedas o ídolos ocupan el espacio que es de Dios?
Tal vez no vendemos ovejas,
pero sí negociamos nuestra dignidad,
cambiamos la verdad por conveniencia,
mercantilizamos relaciones,
y dejamos que el ruido expulse al Espíritu.
En el fondo, esta fiesta nos provoca:
No basta con cuidar edificios…
hay que cuidar el propio cuerpo,
la interioridad,
la conciencia.
Porque este templo camina, abraza, escucha, perdona, trabaja, sueña.
Este templo no se visita… se vive.
Pregunta para dejar resonar
Si Jesús entrara hoy al templo de tu vida,
¿qué limpiaría… y qué celebraría?
Oración breve
Señor Jesús,
despierta en nosotros el celo por tu casa,
por este cuerpo donde tu Espíritu mora.
Purifica lo que nos roba vida,
y haz fluir desde nosotros tu agua viva.
Amén.
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Licha Santiesteban
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08 Noviembre 2025
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