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Misioneras de María
XAVERIANAS

Podcast

Si quieres, puedes curarme


La Palabra de este domingo nos presenta a un leproso, una persona que era excluida de la sociedad, alguien a la cual no se podía acercar y mucho menos tocar, la primera lectura nos narra el comportamiento que la persona enferma de lepra tenía que observar: “. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: ‘¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!’ Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento”.

En el evangelio, contrariamente a lo que la ley de Moisés dictaba, este leproso se acercó a Jesús, se arrodilló y le suplico que lo sanara, estos tres gestos de este hombre, me hacen pensar a una persona que no se resigna con su situación y busca una salida a pesar de la prohibición de la ley, rompe las barreras y se acerca a Jesús.
Acercarse sabiendo que podía ser rechazado, pero se acerca con esperanza, quién sabe cuanto había escuchado hablar de Jesús y de como acogía a los que la sociedad de su tiempo excluía, seguramente esta esperanza lo llevó a tomar la decisión de acercarse.

La narración continúa diciendo que le suplicaba de rodillas que lo sanara, reconocer a Jesús, su poder sanador, la confianza que él tiene en la Persona de Jesús es tan grande que no necesita tantos discursos para pedirle que lo sane, solo le suplica diciendo: “Si tú quieres puedes curarme.”

La respuesta de Jesús es maravillosa y sorprendente: “Si quiero sanar”, estas palabras seguidas de los gestos más hermosos y humanos de Jesús, que se repiten en el evangelio: “Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó”. Contrariamente a la ley, Jesús rompe esas barreras y reintegra al hombre enfermo y excluido a la sociedad.

Ante este milagro el leproso no podía callar su alegría y agradecimiento, y contrariamente a la orden de Jesús de ir solamente delante del sacerdote y presentar su ofrenda, él se convirtió en un divulgador del Amor Misericordioso de Dios Padre en la persona de Jesús.

Delante de este evangelio, podemos preguntarnos: ¿Cuáles son los leprosos en nuestras sociedades actuales, a cuáles personas excluimos? 

¿Cómo manifestamos agradecimiento a Dios por lo que nos regala cada día: la vida, el aire, el sol, el trabajo, nuestra familia, la salud, la enfermedad, las dificultades? ¿Cuáles son nuestras actitudes delante de esto, tenemos plena confianza que Dios nos acompaña y ayuda? ¿Somos anunciadores de la Bondad de Dios para nosotros?

¡Que tengan un buen domingo y feliz semana!

  • Guadalupe Albor
  • 09 Febrero 2024
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