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Misioneras de María
XAVERIANAS

Podcast

¿Uvas verdes o uvas maduras?


Esta parábola está dirigida a los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo. También la primera lectura habla de una viña que el Señor prepara para darla al pueblo de Israel. Isaías habla de la ternura y, de manera poética, narra cómo Dios prepara esta viña y la da al pueblo de Israel, pero la respuesta del pueblo fue uvas amargas: "El Señor esperaba que actuaran rectamente y, en cambio, cometieron iniquidad; esperaba justicia y solo escuchó quejas".

El Evangelio nos cuenta la historia del dueño de una viña que, después de prepararla cuidadosamente, la arrienda a unos viñadores y, en el momento de la cosecha, envía a sus siervos para recolectar los frutos. Sin embargo, se encuentran con la crueldad de los trabajadores, que terminan golpeándolos y matándolos. Esto nos recuerda lo que el pueblo de Israel hizo con los profetas que Dios envió para su conversión. Envía a su Hijo pensando que lo respetarán, pero lo tratan de la misma manera, e incluso con mucha más violencia porque era el heredero. Podemos decir que Jesús está anunciando la forma en que morirá a manos de las autoridades del pueblo de Israel. Jesús anuncia el Reino, que es un Reino para todos los hombres y mujeres, una buena noticia para todos, es decir, el Amor del Padre por la humanidad, pero las autoridades lo rechazarán.

Podemos aplicar esta parábola a nuestra vida. Dios nos ha creado con mucho amor y nos ha dado talentos y cualidades únicas de manera personal e irrepetible para servir a los demás, pero podemos caer en la actitud de posesión y cerrarnos en nosotros mismos, utilizando esos dones en nuestro propio beneficio. Podemos usarlos para oprimir a otros, con una mentalidad egoísta e individualista, buscando nuestra propia realización y olvidando que Cristo nos mostró el rostro del Amor del Padre al entregarse completamente por nosotros.

Estamos llamados a luchar por la paz y la justicia en el mundo y por el cuidado de nuestro planeta. En la segunda lectura, Pablo habla a los Filipenses y también a nosotros, exhortándonos de esta manera: "Piensen en todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable y honorable".

En este domingo, examinemos nuestro corazón y seamos sinceros con nosotros mismos preguntándonos: ¿cómo estoy utilizando mis dones y cualidades, con posesividad o al servicio de los demás?

  • Guadalupe Albor
  • 07 Octubre 2023
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