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Misioneras de María
XAVERIANAS

Los primeros pasos misioneros

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07 Octubre 2021

El mes de octubre, dedicado a la misión, invita a despertar en nosotros la llamada misionera.

En este sentido, me gustaría compartir con ustedes mi experiencia como misionera xaveriana.

Mi "historia con Dios" comienza con la preparación para mi Primera Comunión, en mi tierra: México. A partir de ese momento quise conocer más al Dios del que me hablaban; un deseo que luego se convirtió en una inquietud al pensar en consagrar mi vida a Dios para la misión.

No fue tan fácil decir un "Sí". Pensamientos y dudas me habitaban: ¿Dios realmente quiere esto de mí? ¿Podré hacerlo? ¿Cómo es que mis amigos y compañeros no tienen este deseo? ¿Por qué yo? También tenía un poco de miedo.

Había que tomar una decisión, pero era una elección muy importante para mi vida, tenía que reflexionarla bien.

Con estos pensamientos y dudas comencé a orar: le pregunté a Dios qué quería realmente de mí. Su respuesta fue: "Lo que elijas estará bien, si me dejarás estar a tu lado".

Inicialmente estaba un poco decepcionada, no era la respuesta que esperaba, no era suficiente para tomar una decisión; todavía me dejaba en mis dudas. Luego entendí: Dios me donaba la libertad, me guiaba como un Padre, me estaba pidiendo que me asumiera la responsabilidad de mi elección de vida, que la deseara con todas mis fuerzas.

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Así comencé un camino de discernimiento con las Misioneras de María Xaverianas, y lo que más me fascinó fue su interculturalidad y sencillez.

Entré en esta familia misionera y comencé mi camino formativo. Después de los votos temporales, me destinaron a un pueblo indígena de habla náhuatl llamado Santa Cruz en el estado de Hidalgo en México.

Fue una experiencia maravillosa: aprendí lo que significa vivir con un pueblo, compartir sus alegrías y sufrimientos; aprendí a abrir mi mente y mi corazón, a dejar caer mis prejuicios para acoger la novedad y la belleza que tenía frente a mí. Cuando terminé mi experiencia con los indígenas, me di cuenta de que había recibido y aprendido mucho de ellos. 

Posteriormente me destinaron a Italia, en Roma, donde permanecí dos años; actualmente formo parte de la comunidad de Cava dei Tirreni (Salerno - Italia) esperando mi próxima salida para Amazonia (Brasil).

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Hoy estoy llamada a realizar mi servicio misionero en una parroquia de Cava dei Tirreni con jóvenes que se preparan para el sacramento de la Confirmación, y en animación misionera con un grupo de jóvenes.

Agradezco sinceramente al pueblo italiano, que me acogió con cariño.

Gracias en español "Muchas gracias".

Gracias en náhuatl “Tascamati miac”.

Y en italiano (que todavía estoy aprendiendo) "¡Grazie mille!".

Abigail Martinez

Originaria de México. Estudiò la Teología. Permaneció 2 años en Roma, actualmente se encuentra en la misión de Brasil norte.