¿Eres Joven? ¡Ábrete a la vida!
Según la ONU, comenzamos a ser jóvenes a los 10 años, cuando entramos a la pubertad y empezamos a madurar físicamente y mentalmente. La juventud siempre me ha parecido algo tan extraño, es una etapa de mucho aprendizaje, de conocimiento, de experiencias, de seriedad, de alegría.
Para muchos, la juventud es un arma de doble filo: la inexperiencia, las ganas de comerse al mundo, la ilusión y la despreocupación que caracterizan esta etapa; nos llevan a tomar decisiones insensatas, sin considerar que es una etapa de autoconocimiento, que nos va preparando a la vida con sus dificultades, retos y, sobre todo hoy, incertidumbre sobre el futuro.
Sin embargo esta etapa de la vida, si es vivida en plenitud nos forma a nivel humano, intelectual y espiritual; nos trae madurez, nos ayuda a plantearnos objetivos y a descubrir lo que queremos llegar a ser.
Si vivimos con pasión y responsabilidad nuestro “ser” jóvenes, Aquel que nos da la vida nos donará también alas para perseguir nuestros ideales. Entonces seremos la alegría del presente y la esperanza para un futuro mejor.






